26 de julio de 2011

Jefferson Pérez, el más grande deportista ecuatoriano


Éste fue el mensaje que le envié al más grande deportista ecuatoriano de todos los tiempos.

Le contaba que hace 15 años lloraba de forma inconsolable al ser testigo de la más grande hazaña deportiva de un ecuatoriano.  Seis años atrás (10 de junio de 1990) me había emocionado mucho con el Roland Garros de Andrés Gómez, pero ver a Jefferson Pérez rompiendo el pavimento en los Juegos Olímpicos de Atlanta fue indescriptible.

Estaba con mis dos pequeñas hijas, @salominho_t, que estaba a dos meses de cumplir dos años y @softhings, que en ese entonces tenía apenas cuatro añitos. Sofy no entendía lo que pasaba y le preguntaba a su mamá porqué lloraba tanto su papi.

Soñaba con que Jeff esté en el podium y llegue entre los tres primeros y que consiga la primera medalla olímpica para el país, pero al verlo despegarse e ingresar completamente solo al estadio fue alucinante, increíble, maravilloso.  Ahí se sembró algo en mi interior que me ha llevado a entrenar todos los días para competir en cuatro maratones y un ironman.

Jefferson Perez publicó ayer y ahora en su cuenta de Twitter los momentos que vivió durante ese día histórico. Los he recopilado para que podamos revivir esas grandes emociones una vez más y conozcamos todo lo que pasó para regalarnos el único campeonato olímpico del Ecuador.

25 de julio de 1996
  • Hace 15 años … Desayunando para ir al último entrenamiento antes de competir.
  • Me acababan de informar que mi hermano quien se había pagado sus gastos totalmente no tiene habitación donde dormir.
  • Pasaba por una pizzería comiendo algo. Luego que habíamos conseguido al fin el uniforme a mi talla para competir el día siguiente.
  • Y mi hermano llegaba a la villa olímpica como no tenía credencial salimos a la esquina a tomar un café … Entonces le di la noticia.
  • Y el respondió … Nuestra madre nos hizo guerreros no te preocupes por mi, tu enfócate en lo que viniste hacer... Yo estaré en la línea de salida.
  • Y mientras caminábamos por el sector ingresamos a un local y mi hermano emocionado quería comprar un llaverito con copia de la medalla.
  • Y me pregunta ¿Qué te parece? Entonces respondí no compres que mañana nos llevamos una de verdad. Su rostro enmudeció y dejó el llaverito.
  • Luego de la cena llego a la habitación y preparo mis ropas para la competencia, las doblo, reviso cada costura, cada unión, los zapatos …
  • Están reencauchados, les hablo como si fueran mis cómplices …  Amigos vamos a una competencia más, no me fallen aguanten un poquito más ...
  • Ahora vamos a colocar el número. Calculo que esté colocado exactamente en el centro de la camiseta, los imperdibles traje desde Ecuador.
  • Son los más pequeños que existen, así evitaré que la piel se corte muy pronto con la fricción de la camiseta. Me coloco y la siento ...
  • De maravilla, observo el último elemento de mi armadura, 'mi gorra’, me coloco y está perfecta, siento cada momento como en cámara lenta …
  • Ahora todo la armadura está lista. Coloco en la mochila y le comunico al entrenador que voy a caminar un ratito …
  • La verdad no es que quiero caminar sino buscar un teléfono para llamar a mi madre y pedir la bendición, no se si mañana pueda hacerlo.
  • Aló? Hola mamá necesito tu bendición, y responde que Dios te bendiga en el nombre del padre, del ...... Amén. Dios guiará tus pasos.
  • Le agradezco por ser mi heroína y haberme enseñado como pelear en la calle. Ahora voy a pelear en la pista ... Porque para ganarme tendrán que matarme.
  • ¡¡Al fin tengo la armadura física y espiritual para el combate de mañana!!
  • Regreso a la habitación caminando lentamente sintiendo la fresca brisa de la noche. Y pienso ¿dónde estará mi hermano? Ingreso al cuarto.
  • Y me acuesto. Observo el tumbado de la habitación y empieza el último entrenamiento psicológico, recordar de donde vengo, de donde soy.
  • El origen de todo y recuerdo corriendo por las calles vendiendo periódicos, cargando bultos en el mercado, vendiendo frutas con mi madre.
  • Peleando en la escuela, tan divertido, de pronto las imágenes cambian y ahora los entrenamientos más intensos, más dolorosos llegan a la mente.
  • Y la tercera parte, veo en mi mente el recorrido y mezclo los primeros con los segundos recuerdos. Mi corazón se acelera y los músculos tensos.
  • Me imagino mañana peleando, dándoles dura pelea, si llego al puente con todos, entonces avanzará aquel que no tema morir, imaginando ...
  • El ingreso al estadio con los músculos destrozados y el corazón explotando, termina mi visualización de la competencia, último entrenamiento.
  • Abro los ojos y la habitación obscura me hace volver a la realidad de la noche. Me pongo de rodillas y oro ... Mi Dios por ti y para ti …
  • Ahora a la cama a descansar. Mañana seráa un gran y largo día.
26 de julio de 1996
  • Siendo las 5 am, hora de Atlanta, las 4 am, hora de Ecuador, abro mis ojos. Gracias mi Dios por este día q me permites llegar a este lugar … Amén
  • Recorro las cortinas de la habitación y veo el cielo un tanto nublado, y me digo 'un gran día para ganar una medalla olímpica para mi País'
  • Me dirijo a la regadera y tomo una ducha con agua muuuy fría, necesito bajar la temperatura del cuerpo porque luego subirá la temperatura.
  • Mientras recorre el agua por la espalda llega el primer recuerdo de la mañana a mi mente, los desgarradores entrenamientos en el frío Cajas.
  • Y se que si sobreviví a esos entrenamientos extremos hoy estaré dispuesto a morir. Y temblando me dirijo a mi habitación a ponerme mi armadura.
  • Mientras me visto pongo musica instrumental en una cassetera y escucho ‘vasija de barro’ y otras canciones del pentagrama nacional.
  • Ingresa el entrenador a la habitación y dice ¿estás listo? No dudo en responderle me hubiera gustado tener un 7 en mi número, siempre me gustó.
  • El responde, pero si 1326 es perfecto 1+3+2+6= 12 eso es 1h20m y terminas jajaja (luego el siete aparecería al terminar la competencia ... 7 seg)
  • Nos dirigimos al comedor, mientras la delegación ecuatoriana todos duermen, y al comer puedo sentir cada alimento como si fuera el último.
  • Terminando de desayunar nos dirigimos al bus. Oh sorpresa, el bus está lleno y hay algunas delegaciones. Que no podemos ingresar al mismo.
  • Nos toca ir en otro autobús, el viaje normalmente demora 15 minutos al estadio, sin embargo ya pasó 45 minutos y el señor está extraviado.
  • El chofer llego 5 días antes y es de NY. No conoce Atlanta, todos expresan sus molestias, yo estoy sentado observando el paisaje.
  • Observo mi reloj discretamente pues es un poco viejito pero quiero usarlo porque me obsequió mi hermano, es hora de empezar el calentamiento.
  • E inicio con mi rutina de estiramiento en el bus. Todos nerviosos, ansiosos y molestos. Llegamos al estadio y nos indican que ya cerraron puertas.
  • Ante la explican de varios países nos autorizan el ingreso. Estamos contra el tiempo. Los demás están terminando su calentamiento sin embargo.
  • Me doy tiempo para colocar mis cosas en mi sitio y Enrique, el entrenador, me indica que caliente rápido. No tengo prisa, siento que el tiempo ...
  • … pasa lento. De pronto 'competidores a la pista’. Todos se dirigen a pista, último momento que en la soledad tengo una conversación con mi Dios.
  • Termino y me dirijo a la pista. Soy el ultimo en ingresar. Nos colocamos en línea de salida. Soy de estatura promedio ¡Mis rasgos me delatan latino!
  • De pronto ... ¡PUUUUUN! el disparo. Inicia la competencia, me ubico en la mitad del pelotón sin perder de vista a los primeros. Salimos del estadio.
  • E inicio mis cálculos matemáticos … temperatura, velocidad, peso, etc, etc, etc.
  • Me aproximo a la primera vuelta y miro en la vereda mi hermano de pie observando. Me da millón alegría, aunque pienso ¿donde dormiria anoche?
  • El cronometro me indica que el ritmo está dentro de los parámetros calculados, y algunos competidores empiezan a juntarse. Hacen equipos.
  • ¡Ánimo! Tu compañero de equipo es Dios. Vamos tranquilo. Llego al abasto de líquidos. Ingiero sin derramar nada, son 150 ml q no puedo desperdiciar.
  • Una pequeña pausa para tomar aire y compartir imágenes de lo que estoy narrando.
  • Y caminamos el recorrido paso a paso y los atletas chinos, rusos, españoles, mexicanos empezaron hacer equipos y vuelta vuelta.
  • Llegamos así hasta un poco más de la mitad de la competencia … ya no puedo calcular. Mi cuerpo está cansado, el grupo solo somos 12 competidores.
  • Escucho al entrenador “vamos, ánimo amigo”, y observo y escucho la barra mexicana gritando “si se puede”. Me pregunto ¡¡¿que significará esa frase?!!
  • Observo que uno de los competidores se escapa del pelotón. Es un ruso y nos saca ventaja considerable yo debo seguir en el pelotón con calma.
  • El grupo de 12 comienza a separarse. Dios me duele todo, pero si aguanto ya estaré entre los 12 mejores. Solo soporta. Les clamo a mis músculos.
  • Llegamos 3/4 del recorrido. Estamos 8 competidores y yo soy el octavo. Aquí defiendo mi posición ¡¡no voy más!!
  • Mi mente empieza a desvariar y de pronto escucho ACUÉRDATE DE TU GENTE, DE TUS CALLES, DE TU ORIGEN!! La voz de mi hermano y mi mente.
  • Se escapa de la competencia por un instante y recuerdo vendiendo periódicos. Vamos muévete, tenemos que vender rápido. Imágenes del mercado.
  • Imágenes de mi origen. Rodeado y formado en las entrañas del mismo pueblo … Y mi mente estimula mis músculos y despierto al calor de Atlanta.
  • Vamos cabr …  Ánimo. Tu pueblo es peleador y tienes q representarlos. Vamos. Fuerza.
  • Alzo la mirada. Tengo que quedarme en este pelotón. Ya somos solo 5. México, rusos y un balín ecuatoriano.
  • Pero no están alrededor los favoritos. Se quedaron. Ya no están los inmortales. Todo este grupo es tan humano como yo.
  • Vamos ánimo. Imagínate que todo el País esté haciendo fuerza. Trata de imaginar esa fuerza en ti. Ánimo.
  • Ya estamos en los 5 primeros de este puesto no me dejo. Pero mis piernas.
  • Dios, siento mi pecho va explotar parece que tuviera toneladas de peso en mi pecho y una carga gigante encima. Todo esta dicho voy a defender ...
  • … mi posición. De pronto llegan sonidos imaginarios a mi mente.
  • 'Jeff cuando estés compitiendo, acuérdate de mi hijo que desde el cielo te ayudará a pedir fuerzas a Dios', las palabra de Fico, mi amigo.
  • A quien días antes su hijo falleció en un accidente y sobre el féretro me dijo esas palabras. Mi mente otra vez en Atlanta, aun puedo.
  • Puedo respirar aún. Vamos, prometiste que para 'ganarme tendrán que matarme’. Vamos es una promesa. Hay que cumplir.
  • Si aún estoy vivo aún existe una oportunidad. Ánimo. ¡¡¡Vamos!!!! Dios ilumina el camino para seguirte.
  • Y observo dos rusos adelante, un mexicano a mi lado derecho, esto parece imposible.
  • ¡¡¡¡LATINO!!!! Ahora vamos contra las rusos ¡¡¡latino hasta la muerte!!! Extiendo mi mano y digo Miky vamos por América, por los latinos.
  • Él extiende su mano y me responde vamos amigo por América.
  • Mis ojos solo ven a los rusos. Ahora imagino a Rumiñahui y su rostro. Así debo enfocar, y vamos estamos cerca ¡¡¡ánimo!!!
  • Alcanzamos a los rusos en el ultimo retorno de la vuelta, ahora ya somos solo 3: un ruso, un mexicano, un ecuatoriano, ahora estamos en igualdad.
  • Y llego a pasar debajo del puente y días anteriores sabía q el puente me daría sombra por lo tanto aire fresco, y le dije al entrenador ...
  • … si llego hasta el puente con alguien más entonces ganará aquel que no tenga miedo morir, y mi madre ya me dio la bendición, ahora hasta la muerte.
  • Dios tan generoso, juega con mi mente y empiezo a ver como si fuera un túnel el recorrido y hay solo luz al final del túnel.
  • Me siento muy atraído por la luz, vamos mas rápido que el túnel puede cerrarse, igual que cuando vendía periódicos.
  • ¡¡¡¡Debo terminar antes que el sol se oculte!!! Hasta siempre madre … Y empieza a presentarse vacíos en mi mente. No hay recuerdos.
  • No hay cálculos matemáticos. No hay fuerzas. Frecuencia cardiaca 210 pulsaciones. Parece me va a salir el corazón.
  • El juez me indica el trayecto al estadio, Dios mío acepta mi humilde ofrenda. No tengo oro ni espadas tan solo mi esfuerzo.
  • ¿Y si no quiere darme y si me descalifican y se me caigo? Decido continuar de largo...( Roberto Omar Machado luego me diría ...
  • … Y veía como te acercabas y no sabia si darte o lanzarte la bandera y si se cae y si le descalifican. Entonces evite hacer ningún movimiento)
  • Ya no escucho nada, la cabeza me explota, los músculos están destrozados e ingreso al túnel del estadio. Todo pasa lento e imagino ...
  • … a mi Dios extendiendo sus brazos al final del puente pronunciando mi nombre 'ven nardo, ven a mi' y cuando creo voy a tomar sus brazos ...
  • … escucho ¡¡¡aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!! un solo grito de 60 000 personas juntas.
  • Que miedo ¿qué pasa? Tranquilo solo es la gente recibiéndote. Y observo la línea de meta. Solo falta 60 m y cada paso parece una eternidad.
  • La línea esta cerca. Dios mío. ¿qué hago? no no puedo más. De pronto miro a un par de personas como locos gritando. Son Mario y Martha.
  • Compañeros de la selección que habían prometido ir a ver mi competencia y llegaron. Y hay otro más llorando junto a la meta.
  • Es mi hermano y yo no puedo más. Cruzo la meta y mi cuerpo se desvanece.
  • La paz emocional espiritual invade mi mente mi cuerpo mi corazón.
  • Gracias mi Dios por aceptar mi ofrenda. Esta vez no te fallé mi Ecuador.
  • Madre mía te amo. Construiste al vendedor de periódicos en el mejor del mundo. Como necesito darte un beso madre mía.
  • No podrá ni ver lo que pasó por su ceguera. Ojalá haya escuchado quizá por la radio.
  • Me es difícil mantenerme de pie, y ahora llego a zona de periodistas. Quiero hablar con la prensa de mi País. Bueno, no hay muchos la verdad.
  • Y la prensa espera mis declaraciones, a pesar q estoy con la ropa empapada de sudor y luego encontraría sangre en mis pies y cortes ...
  • … ocasionados por los imperdibles. Y la primera pregunta ¿cómo se siente regalar una medalla olímpica a Ecuador'? Mi respuesta … 
  • … 'no he regalado nada, solo he dado a mi País lo que se merece, estar en lo más alto del podium'. Luego vendrían mas preguntas.
  • Termino las entrevistas y en eso llega aquel loco. Me abraza y m dice 'es verdad lo prometiste, nos llevamos una ¡¡¡medalla de verdad!!!
  • Y llora de felicidad como un niño, aprovecho para recargarme sobre él, necesito descansar. Voy a las duchas y otra vez quiero agua fría.
  • Eso cicatrizara mis heridas y disminuirá el dolor que no soporto más!!, Inmediatamente al vestirme ingresan médicos para control antidoping.
  • No hay bus. El próximo llega en 1 hora más, nos sentamos en la vereda con mi hermano a esperar, llega un periodista y nos toma una foto ...
  • Luego esa foto sería el titular de un periódico ‘Campeón olímpico en la calle' jajajaja solo nos sentamos porque no podía estar mas de pie.
  • Durante la espera le pregunto a mi hermano, ¿dónde dormiste ayer? y responde 'en la banca de un parque' o sea en la calle.
  • Llega el bus. Mi hermano no puede subir. No tiene credencial. Me dice yo espero aquí en el estadio para la premiación, (sería hasta la noche).
  • Viajo en el bus a la villa olímpica mientras observo por la ventana los grandes edificios, pienso, ' vaya lo hice, ¿sabrá alguien en Ecuador?’
  • Llego a la villa, paso por el comedor y el mínimo alimento viene sensación de nauseas. Ingiero algo ligero y voy a la habitación solo.
  • En mi cuarto, en silencio no hay nadie de la selección. Quiero dormir pero ya es hora de irme a la premiación. Saco ropa limpia y seca.
  • Me visto y voy al bus. En el camino encuentro a mi entrenador, dirigentes, prensa. Alguien de ellos me presta un teléfono, llamo a casa y ...
  • … no contestan, luego de varios intentos ¿Aló? ¿Ma? ¡¡Mijo!! Y su llanto desvanece mi alma, brevemente me cuenta que a la casa llegaron ...
  • … mucha gente y no tiene donde recibirles, (pues teníamos solo 2 sillas viejas en casa). Le pido la bendición y continua contándome, termina ...
  • … Mucha gente y no tiene donde recibirles, (pues teniamos solo 2 sillas viejas en casa) le pido la bendición y continua contándome, termina ...
  • … la conversación, devuelvo el teléfono y voy al estadio. Ahora si acompañado de mucha gente. Ingreso a los camerinos para la premiación y …
¡¡Espectacular!! Otra vez, gracias Jeff.

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