3 de diciembre de 2011

Ritual matutino de un buen jefe


Artículo original: The most important morning ritual for every great boss (Jeff Haden | CBSnews)

Cuando se es jefe—especialmente cuando se dirige su propia empresa—en rara ocasión se tendrá información de retorno de la gente que más necesita oír: sus empleados.

Así que cuando pida ideas, mantenga reuniones abiertas, sea accesible y aproximable, y haga todo lo posible para obtener información de retorno, a veces con la única persona con la que puede contar para que le diga la cruda verdad es usted mismo.


Haga que lo siguiente sea parte de su ritual matutino y dígase a usted mismo:
  1. "No tengo todas las respuestas." Ser el jefe no significa que sus visiones y opiniones sean válidas y definitivamente no significa que debería compartirlas con sus empleados. 
  2. "Yo no soy el que hago la diferencia." Los líderes sobresalientes no pueden resolver todos los problemas. A veces los problemas son resueltos aunque el líder sea pésimo. Son los empleados los importantes. Enfóquese menos en lo que usted hace bien y más en  trabajar duro para superar sus debilidades.
  3. "No soy el alma de la fiesta." Ser el jefe o poseer un negocio es como tener un poco de fama, porque los empleados tienden a tratarte diferente simplemente por tu posición. Sea consciente que puede ser tratado como una estrella de rock, pero internamente no lo sienten así. Nunca imponga sus opiniones, bromas o puntos de vista solo porque puede.
  4. "No somos una familia grande y feliz." Su trabajo es conseguir clientes, aumentar la eficiencia, reducir el desperdicio y hacer que las cosas pasen. Crear una seudo-familia no es parte de su trabajo. Debería se amigable, pero no debería ser amigo de sus empleados. No diga que tiene las habilidades interpersonales y profesionales en un equilibrio correcto, porque no es así —nadie tiene esa habilidad. No haga que sus empleados tengan que hacer cosas con usted fuera de su trabajo. Haga otras amistades, o mejor, pase más tiempo con su familia. Los grandes líderes mantienen sus relaciones por separado.
  5. "No espero que mis empleados me cuiden más de lo que yo lo hago." Muchos dueños de negocios y jefes se frustran cuando sienten que sus empleados no parecen tan involucrados en el éxito de la compañía como deberían. Esos dueños y esos jefes están equivocados. El departamento es suyo. El negocio es suyo. Usted debería cuidarlo más. Inspirar a sus empleados para conseguir las metas y ayudarlos a conseguir las suyas. Pero esperar el mismo nivel de dedicación y sacrificio solo le frustrará—e impactará negativamente en su capacidad para dirigir.

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