23 de abril de 2008

El Papá más Fuerte del Mundo


Artículo original: Can World's Strongest Dad

Trato de ser un buen padre. Doy a mis hijos diversión. Trabajo las noches para pagar sus mensajes de texto. Les llevo a la piscina. Pero comparado con Dick Hoyt, soy nada.

Ha empujado ochenta y ocho veces la silla de su hijo minusválido, Rick, para completar los 42,2 Km de las maratones. En ocho ocasiones no solo que ha empujado la silla durante los 42,2 Km sino que le ha remolcado a nado su bote por 3,86 Km y lo ha llevado pedaleando en el manubrio de su bicicleta 180 Km -- todo eso el mismo día.

Dick también le ha empujado en competencias de esquí a campo traviesa, llevándole sobre su espalda al subir la montaña y una vez lo transportó en bicicleta a lo largo de EEUU. Esto hace que el hecho de llevar a nuestro hijo a los bolos se vea muy flojo ¿cierto?

¿Y que es lo que ha hecho Rick por su padre? No mucho -- excepto salvar su vida.

Esta historia de amor empezó en Winchester, Mass., hace 43 añs, cuando Rick fue estrangulado por el cordón umbilical durante el nacimiento, dejándole con daño cerebral y con la incapacidad de controlar sus miembros.

"Será un vegetal por el resto de su vida;" dice Dick que le dijeron los doctores a él y a su esposa Judy, cuando tenía nueve meses de edad.

"Pónganlo en una institución."

Pero los Hoyt no estaban convencidos. Notaron como los ojos de Rick los seguía alrededor del cuarto. Cuando Rick tenía 11 le llevaron al departamento de ingeniería de la Universidad Tufts y preguntaron si existía alguna manera para ayudar al chico a comunicarse.

Dick cuenta que le dijeron "No hay forma. Nada funciona en su cerebro." 

"Cuéntenle un chiste," respondió Dick.

Lo hicieron. Rick se rió. Demostrando que su cerebro funcionaba.

Armado con un computador que le permite controlar el cursor mediante el toque de un interruptor con la parte lateral de su cabeza, Rick finalmente podía comunicarse.

¿Las primeras palabras? "¡Vamos Bruins!". Y después que un compañero de la escuela quedó paralizado debido a un accidente de tránsito y la escuela organizó una carrera de caridad para él, Rick picoteó, "Papi, quiero hacer eso."

Si, claro ... ¿Como iba Dick, autodescrito como un "cerdo gordo" que nunca había corrido más de una milla seguida, a empujar a su hijo 8 Km? Pero lo intentó.

"Después el minusválido era yo," dice Dick. "Pasé dolorido por dos semanas."

Ese día cambió la vida de Rick. "Papi," digitó, "¡cuando estábamos corriendo me sentí como que ya no era un minusválido!"

Y esa oración cambió la vida de Dick. Se obsesionó por dar a Rick ese sentimiento con la mayor frecuencia posible. Consiguió tal estado físico que junto con Rick estaban listos para intentar la maratón de Boston de 1979.

"De ninguna manera," le dijo a Dick un oficial de la carrera. Los Hoyts no eran un solo corredor y tampoco un competidor en silla de ruedas. Por algunos años, Dick y Rick se unieron a la masa y corrieron de todas maneras, hasta que encontraron la forma de ingresar a la carrera oficialmente: en 1983 corrieron otra maratón tan rápido que lograron el tiempo de calificación para la maratón de Boston del año siguiente.

Luego alguien le dijo, "Hey Dick ¿por qué no haces triatlón?

¿Como iba a llevar en un triatlón a un muchacho de 110 libras, un tipo que nunca había aprendido a nadar y que la última vez que montó una bicicleta tenía 6 años? Con todo, Dick lo intentó.

Hasta ahora han hecho 212 triatlones, incluyendo cuatro durísimos Ironmans de Hawai de 15 horas. Debe ser traumático tener 25 años y ser pasado por un tipo de edad remolcando a un hombre crecido en un bote. ¿No lo cree?

Hey Dick ¿Por qué no lo intentas tu solo? "De ninguna manera," dice.

Dick lo hace puramente por "la sensación de asombro" que consigue al ver a Rick con una enorme sonrisa mientras corren, nadan o ciclear juntos.

En este año, a las edades de 65 y 43, Dick y Rick terminaron su maratón de Boston número 24 en el puesto 5.083 entre 20.000 inscritos. ¿Su mejor tiempo? Dos horas, 40 minutos en 1992 -- a solo 35 minutos del récord mundial, lo cual, en caso que no tenga idea de estas cosas, fue fijado por un corredor que no tenía que empujar a otro hombre en una silla de ruedas la mismo tiempo.

"No hay duda alguna," digita Rick. "Mi papi es el Padre del Siglo."

Y Dick consiguió algo más aparte de todo. Hace dos años tuvo un leve ataque al corazón durante una competencia. Los médicos encontraron que una de sus arterias estaba atascada en un 95%. "Si no hubiera estado con tan buen estado físico," le dijo un médico, "probablemente habría muerto hace 15 años." 

Así que de alguna manera, Dick y Rick se salvaron la vida.

Rick, quien tiene su propio departamento y trabaja en Boston, y Dick , retirado del ejército con residencia en Holland, Mass., siempre encuentran la manera de estar juntos. Dan conferencias alrededor del país y compiten en alguna competencia rompe-espaldas cada fin de semana, incluyendo en el día del padre.

Esa noche, Rick invitará a cenar a su papá, pero la cosa que realmente quiere darle es un regalo que nunca podrá comprar.

"Lo que más deseo en mi vida," digita Rick, "es que mi papi se siente en la silla y empujarlo una sola vez."
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Este conmovedor vídeo de los Hoyt ha sido visto más de 8 millones de veces.

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1 comentario:

  1. increible esta historia... el amor a un hijo muy grande!

    gracias por contarla

    saludos

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