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28 de agosto de 2011

La tragedia de perderse algo


Artículo original: The Tragedy of Missing Out (Leo Babauta)
Padre e hijo, hambrientos, fueron a pescar en un pequeño bote.

El padre ayudó a su hijo a pescar su primer pez, y fue uno hermoso. “Buen trabajo, hijo,” dijo el padre.

“Si, pero estoy preocupado de haber perdido uno mejor,” dijo el hijo. “¿Y si logro pescar un pez más grande y sabroso?”

“Quizás deberías intentarlo,” le dijo el padre.

Y así lo hizo el hijo, atrapando un pez más grande una hora más tarde. “Una verdadera belleza,” dijo el padre.

“¿Y si hay más peces?” preguntó el hijo.

“Quizás deberías intentarlo,” le dijo el padre.

Y el hijo lo hizo, pescando un pez más grande, y preguntándose si habría mejores peces, atrapando otro y otro más.

Al final del día, el hijo estaba agotado. El padre le preguntó, “¿Como estuvo el sabor del pescado?”

El hijo titubeó. “No estoy seguro. Estuve demasiado ocupado buscando mejores peces que no saboreé ninguno.”

El padre sonrió con satisfacción, palmoteando su barriga. “No te preocupes. Estuvieron deliciosos.”


Somos como el hijo. Algún momento de nuestras vidas nos preocupamos de estar perdiéndonos algo.

Es por eso que estamos tan ocupados — no queremos perdernos cosa alguna. Nos embarcamos en docenas de metas y aspiraciones, porque no queremos perdernos nada.

Pero la realidad cruda es la siguiente: las perderemos, no importa lo que hagamos. Es inevitable. No podemos hacerlo todo, aunque la vida durara el doble de tiempo. No podemos ver todos los pueblos o ciudades, leer todos los libros interesantes, ver todas las películas importantes. Siempre nos perderemos algo.

A continuación las segunda y más importante verdad: si siempre se está preocupando de lo que se perderá, se perderá de disfrutar lo que ya tiene.

No haga una lista de lectura de un kilómetro de largo — enfóquese en el libro que tiene en sus manos. No llene el itinerario de su próximo viaje con cada atractivo de la ciudad que visitará —camine por los alrededores y disfrute lo que encuentre. No se preocupe de viajar por todo el planeta —disfrute el mundo que está a su alrededor. No se preocupe de lo que se está perdiendo en el internet o en las noticias — como lo está haciendo es suficiente.

Deshágase de las largas listas de las cosas por hacer y de las metas a conseguir. Son un intento vano para no perderse las cosas. Se las perderá, pero intentando realizar todo, se perderá las cosas maravillosas que está haciendo en este momento.

Lo que importa es lo que está haciendo en este momento. Deje que lo demás se vaya y disfrute del pez que ya atrapó.

5 de junio de 2011

La ilusión del control

Artículo original: The Illusion of Control (Leo Babauta)

Cuando uno piensa que controla algo, está equivocado.

Es impresionante con la frecuencia que pensamos que tenemos bajo control algo cuando en realidad no es así.

El control es una ilusión.

Constantemente realizamos planes que en realidad nunca se concretan como los visualizamos. Un viejo dicho dice, ‘si quiere hacer reír a Dios, haga un plan.’

Nos han entrenado para fijarnos metas, y luego trabajar en las acciones para dirigirnos hacia esas metas …. ¿Y cuántas veces fallamos? ¿Con qué frecuencia intentamos controlar el futuro que no podemos predecir?

Creemos en la ilusión del control. Enfrentamos un mundo caótico y complejo, y buscamos controlarlo como podamos:

  • Queremos controlar a nuestros niños, moldearlos como figuras de arcilla como si los seres humanos no fueran más complejos de lo que podemos entender.
  • Registrar todas las cosas pequeñas, desde los gastos hasta el ejercicio, lo que comemos, lo que hacemos, cuántos visitan nuestro blog, cuántos kilómetros corremos. Como si nuestro registro selectivo puede posiblemente incluir la enorme cantidad de factores complejos que influyen en los resultados.
  • Tratar de controlar a los empleados —otra vez, a seres humanos complejos con muchas motivaciones, caprichos y hábitos que no comprendemos.
  • Planificar de manera obsesiva proyectos, viajes, días, fiestas, como si los resultados de los eventos son cosas que podemos controlar con nuestros poderes de manipulación del mundo.

Si podemos dejar ir esta ilusión, ¿Qué nos queda? ¿Cómo podemos vivir entre este caos?

Considere a un pez. Un pez nada en un mar caótico que no puede controlar —como la mayoría de nosotros. El pez, a diferencia nuestra,  no tiene la ilusión de controlar el mar, o a los otros peces del mar. El pez ni siquiera intenta controlar donde termina —solo nada, siguiendo la corriente o manejándola como viene. Come, se esconde y busca pareja, pero no intenta controlar cosa alguna.

No somos mejores que los peces, pero nuestro pensamiento crea la necesidad de una ilusión.

Deje ir ese pensamiento. Aprenda a ser un pez.

Cuando estemos en la mitad del caos, dejemos ir la necesidad de controlarlo. Sumerjámonos en él, experimentemos el momento, no intentemos controlar el resultado para manejar la corriente como viene.

¿Cómo sería nuestra vida? Cuando dejamos ir a la ilusión:

  • Dejamos de fijarnos metas y hacemos las cosas que nos emocionan.
  • Dejamos de planear y simplemente lo hacemos.
  • Dejamos de mirar el futuro y vivimos el momento.
  • Dejamos de buscar controlar a los demás y nos enfocamos  en ser amables con ellos.
  • Aprendemos que confiando en nuestros valores es más importante realizar acciones que desear y esforzarse por ciertos resultados.
  • Damos cada paso de forma ligera, con equilibrio, en el momento, guiado por esos valores y por lo que nos apasiona … en lugar de intentar planear los siguientes 1 000 pasos y donde terminaremos.
  • Aprendemos a aceptar el mundo como es, en lugar de molestarnos, tensionarnos, enloquecernos, desesperarnos  o intentar cambiar lo que queremos ser.
  • Nunca nos desilusionamos porque las cosas cambian, porque nunca esperamos algo —simplemente aceptamos lo que viene.

Esto podría parecer como una forma pasiva de vida, contraria a nuestra naturaleza agresiva, productiva, orientada a las metas. Si no puede aceptar esta manera de vivir, está bien —muchas personas viven con la ilusión de control y no se dan cuenta que lo que les hace infelices o frustrados no es la peor cosa.

Pero si puede aprender a vivir de esta manera … es la cosa más liberadora del mundo.


13 de febrero de 2011

Sobre delincuencia y ciudadanos respetables (12)

Artículo original:  Nothing Burns in Hell: On Delinquents and Respectable Citizens (significantfailure.blogspot.com)


12.
Contrario a lo que comentaristas conservadores reprochadores les gusta sugerir, los delincuentes con frecuencia trabajan para vivir.  Esto puede involucrar participación en el mundo legal de trabajos de última o envolverse en profesiones menos lícitas como la de asaltante, ladrón de carros, criminal de la calle, contrabandista, estafador lejos de los ojos predicadores de los oficiales de la seguridad social, o la venta de cosas robadas y las drogas ilegales. Todo eso es trabajo. Son actividades que están más allá del intercambio de mercadería, en los imperativos imperiales de una economía separada que está fuera de nuestro control. Todo está alienado. Sin embargo la crítica práctica de los delincuentes sobre el trabajo está limitada. Puede que estén temerosos de la vileza del trabajo monótono, humillante y pobremente pagado en las industrias de servicio a los que periódicamente son forzados a regresar por las circunstancias. Pero su respuesta cuando realizan ese trabajo rara ocasión va más allá de gestos de desafío y de azotar las puertas cuando los dejan. Tienen poca concepción de la acción con los demás para sabotear las operaciones que tanto desprecian o poner fin a la institución social del nauseabundo trabajo. Su crítica del trabajo criminal es todavía más limitada. En algunos casos, el hecho de esta particular forma de sucumbir a la lógica y al mundo impuesto por la economía capitalista puede no envolver un jefe o una jerarquía formal que es mal entendida como una señal de libertad y autonomía. Esto es como aquellos ciudadanos respetables que se consideran libres porque hacen lo que se espera de ellos antes que nadie les grite. Pero mucho más importante que cualquier ilusión de relativa libertad, es saber que los delincuentes son tímidos y perdedores. Por toda su fanfarronería, no pueden prever un ataque exitoso en la sociedad actual y están persuadidos de que no podrán cambiar la sociedad. Han sido programados para que se ajusten a lo que existe. Han sido limitados para desear las mercaderías y las ilusiones del placer consumible que el avanzado capitalismo ofrece a cambio del abandono de la creación y el control del mundo. Fracasaron al reconocer que los sabores y placeres que buscan son impuestos de forma externa. En lugar de perseguir en teoría y en la práctica un asalto a la sociedad que les ha excluido, escogieron una falsa imagen de revuelta desde su espectáculo de seudo-oposición.

9 de febrero de 2011

Sobre delincuencia y ciudadanos respetables (11)

Artículo original:  Nothing Burns in Hell: On Delinquents and Respectable Citizens (significantfailure.blogspot.com)


11.
Una de las variantes más pálidas de la delincuencia puede encontrarse entre la juventud de la clase media. Durante la larga adolescencia que deben pasar hasta llegar a calificaciones más altas de educación, poseen poco de las etiquetas convencionales del status. Algunos lamentablemente se someten a las autoridades que se ubican sobre ellos, contentos con los prospectos que les anteceden. Otros, sin embargo, se colocan dentro de los comics del nihilismo de las pandillas de mafiosos (o alguna otra faceta de la cultura popular) y actúan una pantomima hastiada de malas maneras y hedonismo intoxicado buscando la aprobación de sus pares. Esto dura poco. Estas acciones se envejecen rápidamente, a medida que encuentran otros roles más apropiados para sus nuevos status profesionales. Menos risibles son aquellos que crecen enojados con su educación y titubeos en la ruta para conseguir la respetabilidad que que fue trazada para ellos. Sin embargo, muchos disipan su incipiente rebelión metiéndose en un desvío de consumo sub-cultural. Hasta el punto que se contentan con ropas diferentes, música, jerga, drogas y gestos, su falta de satisfacción es contenida y recuperada.  No importa cuan escandaloso pueda ser el contenido de su sub-cultura. Se sustenta en si misma al producir y consumir cosas, si se confina al espacio, tiempo, y las elecciones dejadas por el estado y los empleadores, que deja a la sociedad dominante intocable. A pesar de las intenciones de sus creadores, funciona como un componente más del espectáculo del capitalismo avanzado de seudo-oposición.

1 de febrero de 2011

Sobre delincuencia y ciudadanos respetables (10)

Artículo original:  Nothing Burns in Hell: On Delinquents and Respectable Citizens (significantfailure.blogspot.com)


10.
Un espacio social en el cual la delincuencia con frecuencia florece es la escuela.  Para aquellos que no desean estar en la escuela, que con frecuencia fracasan en ella, la delincuencia les provee un aparente medio de defensa en contra de las depredaciones de la enseñanza, así como también una fuente alternativa de status y satisfacción.  A través de la desobediencia a los profesores y a las reglas de la escuela, el absentismo y el vandalismo, los delincuentes restringen su propia educación e interrumpen las clases individuales y los eventos.  Sin embargo, su impacto en las escuelas individuales y los sistemas de poca educación tiende a ser pequeño y fugaz. Inclusive cuando se organizan para ejercitar la expansión del terror sobre sus compañeros estudiantes, y provocan que las autoridades introduzcan mayores medidas de seguridad, que llevan a lado alguno. Rápidamente se encuentran prematuramente satisfechos con una inadecuada revuelta, ganándose una mala reputación, el maltrato de los más estudiosos, las mismas viejas payasadas y el escape.  No profundizan sobre su rechazo cuando encuentran que la escuela sobrevivió a lo que ya habían abandonado. No subvierten a la mayoría para que se les unan (de hecho debido a su ataque a los estudiantes que más se quejan solo los repele). No forjan enlaces cooperativos con los delincuentes de otras escuelas. No buscan un proyecto compartido de negación con aquellos que sufren diferentes formas de subordinación fuera de la escuela. Como la minoría aristocrática de un país pequeño, ciegamente persiguen en condenado aislamiento los mismos roles, empobreciendo los privilegios y degradados abusos como sus predecesores lo hicieron. Tarde o temprano, dejan la escuela y se unen a los rangos de los trabajadores, desempleados o encarcelados.

31 de enero de 2011

Sobre delincuencia y ciudadanos respetables (09)

Artículo original:  Nothing Burns in Hell: On Delinquents and Respectable Citizens (significantfailure.blogspot.com)


9.

Con algunos delincuentes, la vieja masculinidad ha sido fundida con una insensibilidad hacia otras características de la mayoría de los capitalistas y gerentes. Estos delincuentes tienen el mismo gusto por el poder y la degradación como los gerentes, la misma ausencia de humanidad, y la misma disposición para subordinar a otros hacia sus propios intereses estrechos. ("¡Así es! es como, "¡ese tipo no quería darme las llaves', 'Había que golpearlo y matarlo', y todo eso. Nos largamos. Me encanta. Amo los carros y los zumbidos" —criminal del sur occidente de Inglaterra). Su codiciosa incapacidad para ir más allá de los gustos e ideas de sus maestros, su sumiso remedo de las peores opresiones sobre la gente ordinaria, los condena. Inclusive donde la violencia es practicada de manera indiferente por las bandas de emprendedores criminales para propósitos utilitarios como los pagos forzados de los clientes, sin embargo les deja con todo el encanto y la subversión de una firma de inescrupulosos alguaciles.  Pueden estar al margen de la ley, pero no han ido más allá de las relaciones sociales alienadas de la sociedad dominante.

28 de enero de 2011

Sobre delincuencia y ciudadanos respetables (08)

Artículo original:  Nothing Burns in Hell: On Delinquents and Respectable Citizens (significantfailure.blogspot.com)
8.
El conservadurismo de muchos delincuentes puede ser visto igualmente en sus actitudes hacia los roles de género.  La ideología de los roles de género, la completamente idiota noción de que cada género tiene su propio grupo distintivo de actitudes, emociones y comportamientos a los que cada hombre y mujer deben adherirse so pena de la ridiculez o violencia, ha sido una de las más destructivas prisiones de la posibilidad humana desarrollada por la sociedad dominante. Su repudio práctico en la vida diaria fue, y sigue siendo, un medio esencial y el fin de cualquier proyecto real de la liberación humana. Pero está casi completamente ausente de la vida de los delincuentes. Ellos continúan valorando la actitud dura, la agresión, la poca inteligencia y la falta de emoción fuera del deporte de los hombres, y la sumisión doméstica o sexual de las mujeres ¿Porqué? Estos roles eran solo los medios alienados a través de los cuales la clase trabajadora de los hombres y las mujeres se ajustó a las necesidades de la labor manual dura y la guerra imperialista.  Las mujeres mantenían a los hombres, y los hombres mantenían la producción y la rentabilidad de los jefes. La división de la mano de obra era parte de la rendición de una clase trabajadora vencida. Los roles creados pueden haber permitido a los que los adoptaron una pequeña sensación de dignidad, pero no era nada más que una postración dignificada. Aquellos que continúan viviendo dentro de estos angostos límites traicionan un desafortunado gusto por la esclavitud. Por supuesto, es verdad que uno debe ser duro para sobrevivir en algunos de los ambientes sociales en los cuales florece la delincuencia.  Pero esa necesidad de dureza es en parte precisamente un producto de la violencia depredadora que el machismo de los delincuentes en si mismo lleva.  Más aún, las opciones disponibles para los delincuentes no están restringidas al machismo o a la debilidad que fomenta la persecución.  Convertirse en un macho idiota no es la única manera de no ser un "gatito". El transportar meramente unos pocos elementos de un rol de género a otro (por ejemplo, añadiendo un poquito de violencia al viejo feminismo, o viceversa) no ayuda: si mezcla esa dos clases de pendejadas, terminará en una pendejada. Es cuestión de descubrir nuevos tipos de "dureza" que rechacen las viejas soluciones de los problemas de supervivencia en circunstancia violentas y sustituyan tanto a la masculinidad como a la feminidad. Se podría empezar desarrollando una crueldad consistente hacia el hombre y la mujer de nuestro interior: tratando a los roles de género que se escogió en el camino como los implantes foráneos fatales que son.

27 de enero de 2011

Sobre delincuencia y ciudadanos respetables (07)

Artículo original:  Nothing Burns in Hell: On Delinquents and Respectable Citizens (significantfailure.blogspot.com)



7.

La admiración que los delincuentes tienen por lo que la sociedad dominante dice es deseable, no está necesariamente confinada a sus productos de seudo rebelión.  Los delincuentes pueden francamente anhelar algunas cosas muy ordinarias ("quiero ropa bonita, mi pelo cortado, bonitas mochilas y todas esas tonteras ... el shampoo adecuado, los zapatos correctos, el nombre correcto en la camiseta: es la vida, todo está ahí" —prostituta del noreste de Inglaterra).  Pueden soñar en esas ampliamente admiradas trampas del éxito e influencia como las pantallas widescreen, los autos deportivos y esa clase de artículos chillones que gustan a las esposas de los futbolistas profesionales ("casa grande, piscina y ... un lindo carro de marca"— criminal del nororiente de Inglaterra).  Al final, pueden desear nada más que tener las cosas que leen en los tabloides y ven en la televisión ("las pantallas de plasma están por todos lados ... una mansión apropiada con grandes puertas y cámaras de seguridad" —criminal del nororiente de Inglaterra).  Además de sus métodos criminales y su gusto por unas pocas cosas ilegales (drogas), su sumisión por los gustos desagradables de su época puede ser total.

18 de enero de 2011

Sobre delincuencia y ciudadanos respetables (05-06)


Artículo original:  Nothing Burns in Hell: On Delinquents and Respectable Citizens (significantfailure.blogspot.com)


5.
El capitalismo consumista expropia la capacidad de toda la humanidad para crear su propio mundo, su poder de trabajo, y lo subordina a la producción, a la circulación y los elogios de las bienes de consumo.  A cambio, ofrece al individuo una selección de cosas, y de imágenes de la buena vida, para consumir dentro de límites estrechos de su vida privada.  No solo se trata de ofrecer un mundo pálido de placeres tenues y suburbanos de las clases medias bien comportadas.  Muy lejos de eso.  Solo hay un número determinado de lavadoras que pueden venderse.  Hay tanto dolor y desilusión que puede ser mitigado con muebles nuevos, vacaciones en Europa o una interminable sucesión de hombres y mujeres corteses en la pantalla y el disco.  El capitalismo moderno debe ofrecer algo diferente, algo más, si quiere sobrevivir.

6.
Desde la Segunda Guerra Mundial el capitalismo creció, y la búsqueda de la satisfacción a través del consumismo que lo fomenta, generó una larga serie de rebeliones jóvenes consumibles.  Ésta incluyó a los teds, mods, rockers, hippies, skinheads, punks, cultura rave y los mundos del hip-hop y rap. Cada uno de estos grupos sacó su propio arreglo particular de ropa, música, drogas y comportamientos interesantes como una alternativa frenética a la miseria de trabajos que requieren poco o nada de destreza y formas de vida que la gente honesta y conformista persigue.  De hecho, cuando la fuente de empleo y comercio ha abandonado por completo o en algo una zona (como en los guetos de América del Norte), la cultura cool y la criminalidad cool pueden parecer ser los únicos medios reales para evitar la pobreza y obtener sensación de dignidad.  Pero ninguna de estas rebeliones marcó la ligera partida de la dominación global de las mercancías y su lógica.  Solo sirvieron para reclutar gente joven dentro de más modelos externos de pensamiento y acción, y en más ondas de producción de cosas y consumo.  Los delincuentes de ahora permanecen estancados en sus procesos seudorebeldes.  Consideren, mis amigos, su ropa deportiva, gorras y joyas, la forma como caminan, hablan, pelean, se drogan, y su visión de lo que es una buena vida ¿No revela esto la extensión de lo que están buscando para ganar status y placer actuando de acuerdo a una pequeña variación local de unos pocos modelos 'gansteriles' que la sociedad les ha mostrado ("Probablemente haya algo que hacer con las películas de 'gánsters' que vemos.  Las bandas tenían muchas drogas y dinero.  Se drogaban, tenían los autos más llamativos, la clase de cosas ... que veíamos en las películas"—consumidor sueco de heroína)? Consideren, también, su preocupación nerviosa e inquebrantable por la aprobación visible de sus amigos  ¿No muestra ésto cómo el individuo está subordinado al dominio colectivo?  Por toda su rebeldía, los delincuentes esencialmente viven más que otros.  Asimilándose dentro de una imagen externa  de la buena vida, y la sumisión a la colectividad, es una forma ordinaria perfecta de la existencia alienada en la sociedad existente.  Los delincuentes están malinterpretando al asociar este estado de asuntos con la autonomía, las emociones, la sagacidad y la libertad.  Pueden conseguir alguna frágil autoestima, golpes y aceptación, inclusive pueden asegurar algunos medios precarios de supervivencia, pero pagan por ellos con la usual moneda de la auto-alienación.

14 de enero de 2011

Sobre delincuencia y ciudadanos respetables (03-04)



3.
Se lamenta con frecuencia que a los delincuentes juveniles les falta respetar a la autoridad.  Pero no debería sorprender que profesores, policía, padres, etc, no atraigan respeto, por la simple razón de que estos papeles ruines no lo merecen.  ¿Por que cosa en la Tierra deberíamos tratar con consideración y deferencia a aquellos que nos reducirían a las vidas encogidas que esta sociedad permite?  La gran noción de deferencia es una mera demanda de que calladamente y ciegamente nos sometamos a autoridades externas que han sido colocadas sobre nosotros.  Eso es repugnante.  Se supone que los delincuentes  son felicitados por buscar el reconocimiento práctico de esto.  Desafortunadamente, mientras ellos rechazan algo de lo que la sociedad ofrece para respetar, postergan  a los otros elementos de la vida alienada que nos piden seguir.  Lo que es peor, los delincuentes llegaron para admirar y desear las grandes alienaciones que fracasaron en impugnar.  Mientras esto persista, permanecerán anquilosados.

4.
Para los jóvenes dependientes, los desempleados, los pobres en trabajos denigrantes y los residentes de guetos, es tan obvio que el aburrimiento, la subordinación y el desprecio no son partes pequeñas de su grupo.  Hay diferentes maneras de responder a este comportamiento. Una es sonreír burlonamente con la esperanza de que el conformismo sea eventualmente recompensado por un nivel más alto y un trabajo mejor pagado.  Esta es quizás la respuesta más común.  Otra es protestar en contra de la sociedad que produce demasiado tiempo muerto.  Una tercera es buscar fuentes alternativas de prestigio y dinero dentro de la sociedad.  Para muchos, la delincuencia es en esencia una búsqueda de esa clase de alternativas ilusorias.

10 de enero de 2011

Sobre delincuencia y ciudadanos respetables (01-02)

Artículo original:  Nothing Burns in Hell: On Delinquents and Respectable Citizens (significantfailure.blogspot.com)

Interesante artículo en inglés recomendado por @silvilunazul. Ahora que tanto se habla del tema conviene verlo desde todos los ángulos.

Está dividido en 22 inteligentes reflexiones, por lo que a medida que lo traduzca lo seguiré subiendo a este blog:

1.
Una sociedad tan desastrosa como aquella en la que desafortunadamente vivimos puede difícilmente evitar hablar sobre sus defectos.  Pero los problemas sociales son solo tomados por las instituciones y los medios de comunicación de  esta engañosa sociedad en forma fraudulenta. Todo lo que vemos son defectos deformados y remedios espurios. El murmullo preponderante sobre el 'comportamiento anti-social' de la juventud no es la excepción.  Nos dan a entender típicamente que los delincuentes están rechazando las normas de la sociedad, y que los ciudadanos respetables están siendo empobrecidos  por una pérdida de la tranquilidad del disfrute de la vida ordinaria.  Este tipo de visión es perfectamente descabellada.  El problema no es que los delincuentes juveniles han ido demasiado lejos en su desafío a la sociedad dominante, sino que no han ido lo suficientemente lejos.  El problema no es que las vidas de los ciudadanos respetables de esta sociedad han sido perturbadas, sino que han permanecido congeladas.  La delincuencia no es la mayor causa de la pobreza diaria sino la continuidad de muchas formas distintas.

2.
No ofreceré definiciones exhaustivas de lo que llamo "delincuentes" y "ciudadanos respetables". ¿A quien, además de las almas de la academia, le importa esos tediosos ejercicios en rígida clasificación?  Es suficiente decir que mis delincuentes incluyen, entre otros, (a) chicos aburridos que intentan trazar una línea entre ellos y el asqueroso mundo que les rodea mediante música, vestimenta y el uso frugal de una lenguaje de jerga;  (b) los grupos locales dispersos de amigos y conocidos que se unen de vez en cuando para molestar a los que pasan y que se permiten cosas ilegales y quizás una pequeña empresa criminal; (c) otros criminales callejeros que viven de eso para pagar sus farras; (d) las asociaciones criminales más consistentes llamadas "bandas".  Pero no todo lo que digo se aplica a cada clase de delincuente de manera equitativa.  Y sobre lo que considero ciudadanos respetables, bueno, estoy seguro que todos reconocemos a uno cuando lo vemos.  En el fondo, que es lo importante, al menos para mi, es que usted considere si reconoce algo de lo que digo en su propia vida.  Si lo hace, me temo que depende de usted determinar cuales son las consecuencias prácticas de esto.  Un paso hacia adelante para no aceptar la sociedad dominante consiste en romper el hábito de esperar que nuestro pensamiento y práctica nos sea heredado.

21 de noviembre de 2010

La ciencia de la moralidad

Artículo original:  Print: Atheism’s Poster Boy Sam Harris on the Science of Morality (Olivia Koski - Wired.com)

Si existe un infierno, Sam Harris–autor de The End of Faith (Fin de la Fe)– irá allá.  Pero mientras la fe puede argumentar que los científicos sin dios están condenados a un nihilismo auto destructivo, el nuevo libro de Harris, The Moral Landscape (El paisaje moral), intenta redimir la visión mundial basada en la ciencia, aurgumentando que ofrece un camino más claro hacia la moralidad.  Wired llamó a Harris para discutir su argumento.

¿Qué quiere decir con "paisaje moral"? Es un marco de trabajo en el que hablamos sobre las preguntas importante en términos científicos–preguntas que se relacionan con el bienestar de ser humano y del animal.  Por ejemplo, en el mundo desarrollado tenemos una noción diferente de como vivir una vida larga y saludable.  Eso se debe a que tenemos a la ciencia de la medicina, que nos da una comprensión de los mecanismos de los procesos de las enfermedades y como direccionarlos.

¿Cómo se puede determinar científicamente si algo es bueno o es malo? La ciencia de la moralidad es acerca de la maximización de la salud sicológica y social.  En realidad no es más incendiario que eso.  Obviamente sería una buena cosa parar la proliferación nuclear, el genocidio y el cambio climático y mejorar la educación de nuestro niños.  Éstas son cosas buenas para todos y malas para nadie.  La gente parece creer que no hay piso para las reinvindicaciones de la verdad sobre los valores humanos–que éstas no son las clase de hechos que la ciencia debe tratar.  Pero existe un lugar para que la ciencia argumente, por ejemplo, que los talibanes realmente están equivocados.  Sus creencias conducen a un sufrimiento humano innecesario.  A cualquier concepción sobre el bienestar humano que usted convincentemente pueda tener, los talibanes claramente se equivocan al potenciarlo.

La religión realiza esa clase de reinvindicaciones todo el tiempo.  Pero la religión es precisamente el software equivocado para analizar el bienestar humano.  Esta es la zona de nuestras vidas donde la gente gana puntos por decir, "no voy a cambiar mi mente pase lo que pase."

¿Pero el no tener religión hace que la gente se comporte con más moralidad?  El problema es que la religión tiende a dar a la gente malas razones para ser bueno.  ¿Es mejor aliviar la hambruna en África porque piensa que Jesucristo está viéndole y decidiendo si le recompensa con una eternidad después de la muerte? ¿O es mejor hacerlo porque realmente le preocupa el sufrimiento de sus congéneres?

¿Porqué la ciencia es la mejor alternativa? La ciencia es la manera más durable e indivisible de pensar sobre la circunstancia humana.  Trasciende los límites culturales, nacionales y políticos.  No se tiene a la ciencia estadounidense versus la ciencia canadiense versus la ciencia japonesa.

La ciencia sufrió cuando fue vista como la enemiga de la religión.  Pero en su libro critica a los científicos que intentaron construir puentes.  Un científico religioso es alguien que escogió que puede comportarse rigurosamente en su profesión científica pero que no tiene la obligación de conectar la forma de pensar a su mayor visión del mundo.  Si lo habría hecho, habría encontrado contradicciones entre su ciencia y su religión. Además, no se trata de conseguir que la gente religiosa acepte la evolución –es conseguir que todos piensen honestamente sobre la naturaleza del mundo.

Mucha gente debe odiarle por lo que dice  ¿No le preocupa su seguridad personal? Tomo muy en serio la seguridad y he aceptado mi responsabilidad sobre mensajes extraños.  No le digo a la gente donde vivo.

24 de marzo de 2010

Pensamientos Escogidos (José Martí)

Obra original: Cien Pensamientos Escogidos (José Martí 1853-1895) (Centro de Historia Regional de Las Tunas. Selección de Víctor M. Marrero – La Habana, 2001)


El verdadero ciudadano cuando su pueblo
como una caña loca
se plega a la tormenta
él resiste como un roble.

El hombre
fuera de su patria
es como un árbol en el mar.

Se necesita ahora más que nunca
templos de amor y humanidad que desaten todo lo que hay en el hombre de generoso y sujeten todo lo que hay en él
de crudo y vil.

El que no tiene país propio
se queda sin raíces en el mundo.

La historia de América,
de los Incas a acá ha de enseñarse al dedillo
aunque no se enseñe
la de los grandes arcontes de Grecia.

Los hombres generosos han de encontrarse muchas veces con los hombres agradecidos.

Como gigantes que ya se cansan de reposar 
se ve que se levantan y emprenden la marcha nuestros pueblos nuevos.

Vemos colosales peligros:
vemos manera fácil y brillantes de evitarlos:
adivinamos
en la nueva acomodación de las fuerzas nacionales del mundo
siempre en movimiento
y ahora aceleradas
el agrupamiento necesario y majestuoso de todos los miembros de la familia nacional americana.

Entre los pueblos hermanos 
todas las flores deben abrirse el día del abrazo del primer amor.

Los pueblos latinos de América han de volverse a juntar pronto
donde se vea
o donde no se vea
El corazón se lo pide.

En nuestra América no puede haber caínes
Nuestra América es una.

En Venezuela nació América.

América debe ser americana.

El deber urgente de América es enseñarse como es.

Somos libres
porque no podemos ser esclavos.

Injértese en nuestras repúblicas el mundo
pero el tronco ha de ser de nuestras repúblicas.

El vino de plátano:
y si sale agrio
¡es nuestro vino!

La América ha de promover todo lo que se acerque a los pueblos
y de abominar todo lo que les aparte
En esto
como en todos los problemas
el porvenir es de la paz.

Patria es comunidad de intereses
unidad de tradiciones, unidad de fines
fusión dulcísima y consoladora de amores y esperanzas.

Si hay algo sagrado en cuanto alumbra el Sol
son los intereses patrios.

Para mi la patria no será nunca triunfo
sino agonía y deber.

De altar se ha de tomar la patria para ofrendarle nuestra vida
y no de pedestal
para levantarse sobre ella.

La patria es dicha de todos
y dolor de todos y cielo para todos
y  no feudo y capellanía de nadie.

Algunos pasan vendados por el mundo
sin conocer
por el entretenimiento del egoísmo
que la patria es nuestra entraña.

No hay más suelo firme que aquél en que se nació.

No hay hombre sin patria 
ni patria sin libertad.

No hay dicha sin honra y sin patria.

Los años que se pasan lejos del suelo nativo son años muy largos.

Todo lo haré
todo lo noble haré sobre la tierra
para crear en mi país un pueblo de hombres.

Dichosos los que con un retazo de su fortuna pueden comprar un nombre inmortal en el cuadro de honor de los fundadores de un pueblo.

Se debe querer a la tierra en que uno nace: con fiereza con ternura.

Solo sirve a la patria el que la obedece.

Sólo son amigos de la patria los que saben deponer ante ella sus iras y tentaciones.

Lo primero que hace un pueblo para llegar a dominar a otro, 
es separarlo de los demás pueblos.

Haber servido mucho obliga a continuar sirviendo.

El que levanta su país se levanta a sí propio.

Te defenderé
¡oh patria!
pero no te perturbaré en la hora de la paz con mi ambición
porque me diste vida para defenderte y ocasión para ganar gloria.

Patria no es más que la pasión del decoro y ventura del hombre.

El que la nación educa
si no aprende para vil
debe dar flor de su trabajo
la flor de su vida
a la nación.

El vanidoso mira a su nombre:
y el hombre honrado, a la patria.

No hay viles mayores que los que miran exclusivamente los intereses de la patria como medio de satisfacción de su vanidad o levantar su fortuna.

Honrar a la patria es una manera de pelear por ella
así como hacer algo que le deshonre es pelear contra ella.

Se afirma un pueblo que honra a sus héroes.

Cuando un pueblo se divide se mata.

Un pueblo se amengua cuando no tiene confianza en si.

Comienza ser desventurado el pueblo que empieza a ser desgraciado.

Los hombres que no tienen fe en su tierra son hombre de siete meses.

Sin plan de resistencia no se puede vencer un plan de ataque.

Esperar es una manera de vencer.

Los hombres que ceden no son los que hacen a los pueblos
sino los que se rebelan.

El lamento es de ruines cuando está enfrente la obra.

El único modo de ser poeta de la patria oprimida es ser soldado.

Mientras hay que guerrear
en la guerra deben estar todos los jóvenes.

Los que tienen valor de sacrificarse han de tener
a lo menos
el pudor de callar ante los que se sacrifican.

Perder una batalla no es más que la obligación de ganar otra.

Creo a mi pueblo capaz de construir sobre los restos de una mala colonia una buena república.

Sólo la libertad trae consigo la paz y la riqueza.

No debe tener altar la traición donde la libertad tiene su más solemne templo.

Pueble que se somete perece.

No hay espectáculo 
en verdad
más odioso que el de los talentos serviles.

Si algún ciudadano deja de cumplir su parte de deber
hay que doblar la nuestra
para que esa parte no quede sin cumplir.

El esfuerzo pleno y sano es premio bastante al patriotismo limpio.

Hacer es el único modo eficaz de censurar a los que no hacen.

Los malos no triunfan sino donde los malos son indiferentes.

Los derechos se conquistan con sacrificios.

Debe ser obligatorio el voto,
porque nadie tiene el derecho de poner a la patria en peligro de su desidia.

En una república
un hombre que no vota es como en un ejército
un soldado que deserta.

Estrategia es política.

La historia salda cuentas
consagrando a los que lidian por el hombre
y olvidando a los que lidian por el poder.

Quien quiera pueblo
ha de habituar a los hombre a crear.

Perdura lo que un pueblo quiere.

En un pueblo hay que tener las manos
sobre el corazón del pueblo.

Una mujer buena
es un perpetuo arco iris.

¿Qué será de los hombres 
el día que no puedan apoyar su cabeza
en un seno caliente de mujer?.

La única ley de la autoridad es el amor.

¡Qué luz la que emerge de un rostro añoso!.

Culpa grande es la de no amar,
y mirar, a nuestros ancianos.

Los niños deben echarse a llorar
cuando ha pasado el día sin que aprendan algo nuevo
sin que sirvan de algo.

El pensamiento se ha de ver en las obras,

El amor encorva la frente de los tigres.

Después del amor de una mujer 
no hay nada más hermoso que la amistad.

Será inmortal el que merezca serlo.

La educación es como un árbol:
se siembra una semilla y se abre en muchas ramas.

Siémbrese química y agricultura,
y se cosecharán grandeza y riqueza.

Se debe enseñar conversando
como Sócrates
de aldea en aldea
de campo en campo
de casa en casa.

La dependencia del extraño
es más temible siempre que la querella con los propios

La única religión digna de los hombres
es aquella que no excluye a hombre alguno de su seno.

La agricultura es la única fuente constante,
cierta y eternamente pura de riqueza.

Comarca sin árboles, es pobre.
Ciudad sin árboles, es malsana.
Terreno sin árboles, llama poca lluvia y da frutos violentos.

El egoísmo es la mancha del mundo:
el desinterés
su sol.

16 de octubre de 2009

El Buen Estado Físico Es Un Fin En Si Mismo


Artículo original: Fitness is an End Unto Itself (Scott Young)


No realizo ejercicios para verme bien cuando estoy desnudo. No me ejercito para estar saludable. Ni siquiera para tener más energía. De hecho, busco ignorar estas cosas lo más posible.


El estar en buen estado físico ha dejado de ser una meta que valga la pena en nuestra sociedad. Francamente, pienso que existe una gran razón para estar poniéndonos tan gordos. Hemos hecho del estado físico algo relacionado con abdominales six-pack y la reducción de los riesgos de enfermedades cardiacas.


Porqué la mayoría tiene problemas de estado físico


¿Alguna vez se ha topado con alguien que se acerca a usted solo porque quiere algo? Mi percepción es que esa persona no se convertirá en su mejor amigo. Aunque tenga mucho que ofrecerle, el acercarse a usted desde esa perspectiva es de muy mal gusto, profesional y socialmente.


Considero que la mayoría de las personas se acercan al hecho de tener un buen estado físico de la misma manera que un tipo desesperado se aproxima a una chica guapa. Empiezan la interacción enfocándose en lo que tiene para ellos. Y cuando fracasan, se rinden.


La solución no es el descubrir una nueva técnica o truco. Es reafirmar algo que conocemos como verdad, pero al estar lavados cerebralmente por una creciente sociedad vana olvidamos que: el estado físico es intrínsecamente valioso.


El valor intrínseco del buen estado físico


Mentí en mi párrafo inicial. Me preocupa mi apariencia, mis niveles de energía y mi salud. Solo que para mi son efectos secundarios. Grandes efectos secundarios, seguro. Pero eso es todo. No son la razón de cada día.


Me ejercito porque amo estar en forma. No por otra razón que disfrutar empujar los límites de mi cuerpo al tratar de incrementar mi fuerza, resistencia, flexiblidad y todo lo que mi cuerpo puede hacer. Si, después de eso, me veo mejor en el espejo o reduzco mi riesgo de una enfermedad cardiaca, excelente. Pero no es lo que busco.


Un amigo compañero de entrenamiento me recomendó una vez que podría querer dejar el entrenamiento aeróbico para ganar más masa muscular. Y, por un corto tiempo, pude haberle escuchado. Hasta que descubrí lo estúpido que era su consejo.


Me di cuenta que no entreno para ganar musculatura. Sacrificar mis objetivos deportivos eliminando un categoría de ejercicio, solo para potencialmente verme un poco mejor, mató mi motivación.


Los incentivos pueden causar efectos opuesto en la motivación


Una sorpresiva verdad de la sicología moderna es que dar incentivos externos pueden en realidad desalentar a las personas. Cuando da a la gente una recompensa pequeña por algo que podría estar disfrutándolo, el deseo por realizar esa actividad puede disminuir. Intente pagar a un voluntario de un refugio para mendigos US$ 3 la hora, y entenderá lo que quiero decir.


La razón es que los incentivos externos chocan con la posibilidad de una motivación intrínseca. Cuando hace que la principal razón para el ejercicio sea la salud o el atractivo, cualquier gusto por el buen estado físico podría mantenerlo inactivo. El gusto intrínseco es el mejor conductor y debería ser el volante del vehículo.


El retorno al buen estado físico como un fin en si mismo


No puedo darle un argumento lógico porque el buen estado físico debería ser intrínsecamente motivador. Cualquier lista de pros y contras manifestarían los beneficios extrínsecos. Así que buscaré argumentar a través de el buen estado físico intrínseco.


Así que en lugar de argumentar, compartiré mi perspectiva:


No voy a ganar eventos de físico-culturismo, se que que hay muchachos que son más grandes y que están mejor esculpidos con menos esfuerzo que el que realizo. Soy pésimo en muchos deportes y no gano competencia atlética alguna. Soy saludable, pero no más notablemente que muchas de las personas que se ejercitan menos.


Sin embargo, puedo realizar flexiones de pecho con un solo brazo, corro cómodamente 10 Km y realizo press de banca con más peso que el de todo mi cuerpo. Por supuesto, tampoco busco alardear con estas cosas.


Obviamente mi enfoque no puede agradar a muchos. Pero para aquellos que si, les recomiendo que hagan del buen estado físico un valor más alto que el que le dan el resto de personas. Esa gente no debería estar usando a la salud, la energía o tener un cuerpo escultural como excusa para estar en forma. El crecimiento sin fin de la masa muscular, la pérdida de peso y el constante esfuerzo para esculpir el cuerpo no valen la pena.


La única razón que le debería sacar de su sofá para correr, ir en bicicleta o ir al gimnasio es simple: el buen estado físico es un fin en si mismo.