13 de enero de 2009

Porqué la detección temprana es la mejor manera para vencer al cáncer (3/7)

Gráfico sobre el porcentaje acumulativo de gente diagnosticada en cada etapa:

  • Tasa de supervivencia de 5 años en cada estado
  • Páncreas - Pulmón - Ovario - Próstata


El Enigma de la Detección Temprana


Más de 140 millones de estadounidenses tendrán cáncer en algún momento de sus vidas.  Descubra a la enfermedad temprano y las tasas de supervivencia son altas.  Encuéntrela tarde y es mucho más probable que sea fatal.  Existen tres obstáculos principales a aclarar antes que la detección temprana generalizada sea posible.


1.  Algunos tipos de cáncer pueden ser demasiado fáciles de encontrar


Cerca del 80 por ciento de los cáncer de próstata son detectados temprano. Inclusive la mayoría de pacientes sobreviven al menos cinco años sin tratamiento.  El problema: decidir si la intervención médica es necesaria.


2.  Otros tipos de cáncer son inherentemente elusivos


El cáncer de páncreas, por mencionar uno, casi no delata síntoma alguno, haciendo que el diagnóstico sea una cuestión de suerte.  Solamente el tres por ciento de los casos son descubiertos en la primera y más curable de las etapas.


3.  El dinero va a donde está el cáncer


Algunos tumores malignos, notablemente el cáncer de pulmón, son detectados mayormente en los estados tardíos.  Como resultado, allá es donde está dirigida la mayor parte de la investigación.  Cambiar las prioridades no será fácil.

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Listwin, una criatura de Silicon Valley, basó su fundación en San José y la estructuró como una compañía tecnológica moderna.  Canary reclutó algunos de los más famosos oncológistas, científicos moleculares y bioestadísticos –investigadores del Fred Hutchinson Cancer Research Center en Seattle, Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de New York y de la escuela de medicina de Stanford– y les asignó a uno de cuatro equipos, cada de uno de los cuales se concentra en un tipo específico de cáncer.  La fundación usa sus subsidios como capital inicial.  La investigación está registrada cercanamente para que los años no se pierdan en el laboratorio.  Se permite fallas, mientras sean rápidas.  Y en contraste con muchas tecnologías médicas de alto presupuesto, hay la prioridad en hacer que los costos de una prueba sean bajos para que las innovaciones puedan ser ampliamente desplegadas.  El objetivo es conseguir dinero para investigación de la NCI y otras fundaciones de cáncer así como capital de riesgo, para saltar a ser industria.  Cuando esto pase, la estrategia de salida de Listwin será fácil: "Estaré en la playa de Belize", dice.  En caso de que la alusión no sea obvia, la Canary Foundation toma su nombre del sistema de  detección temprana con aves usado por los mineros de carbón.  Listwin, cuyas actividades deportivas le hacen lucir más joven de sus 49 años, adopta el plumaje del nombrado pájaro en cada oportunidad, usando un blazer amarillo canario en la mayoría de las funciones de la fundación.  De acuerdo a su estilo, la chaqueta amarilla le recuerda menos a un canto de pájaro que a una corneta, sonando para cada engranaje.


En mayo último, en la reunión anual de ciencia de la fundación en Stanford, Listwin estuvo con un alto espíritu.  El Simposium de Canary reunió a 125 científicos que trabajan en la investigación de Canary en EEUU y Canadá.  Para ellos, el simposium es una oportunidad para compartir progresos, estrategias de cambio y para reunirse con luminarias como el director del NCI John Niederhuber y el laureado Nobel Lee Hartwell, director del Hutchinson Center y presidente del equipo científico de Canary.  También es una oportunidad para probar la fanfarronería de Silicon Valley.  Listwin busca servir la mejor comida y bebida durante el evento de tres días; uno de sus amigos amante del vino generosamente descorcha renombrados vinos, desde un Bordeaux de 30 años hasta un California zinfandels  de $300.  Eso consigue un ambiente relajado, y en este año, Listwin tenía un motivo adicional para estar alegre.  Anunció un acuerdo con Stanford para construir un nuevo centro de investigación enfocado en la detección temprana.  Programado para abrirse este año, el Canary Center de Stanford será el cuartel general de Sam Gambhir, el director del programa de toma de imágenes y el promotor de una nueva tecnología de ultrasonido que es central para los esfuerzos de Canary.


Listwin está más involucrado que el resto de filántropos.  En lugar de repartir dinero para investigación como caridad y regresar a los científicos a sus laboratorios, está envuelto en cada paso del proceso científico, desde la generación de las hipótesis hasta el análisis de datos.  Siempre ingeniero, se ha preparado en las minucias de los bioindicadores y de la genética del cáncer y está listo para interrumpir una presentación para corregir el punto científico.  Y como en sus días corporativos, Listwin aplica las teorías clásicas de manejo de grupos. "Es básica la construcción de equipos", dice.  "Formar, discutir, normar y actuar".  Cada miembro del equipo es responsable de un enlace diferente en la cadena para dirigir una prueba de proyección trabajable –o más precisa, hacia dos pruebas:  un examen de sangre bioindicador para la identificación del cáncer,  seguido por una prueba de proyección para aislarlo en el cuerpo.  Algunos de los miembros estan involucrados en el proteomics –el paso de muestras de tejidos a través de espectrómetros de masa para descubrir las proteínas que pueden ser bioindicadores de un tipo particular de cáncer y después pasar las prometedoras proteínas a otro especialista que use métodos estadísticos para confirmar la correlación.  Otros están desarrollando nuevas herramientas de presentación de imágenes que puedan señalar con precisión a un tumor tan pequeño como de 2 milímetros.  Otros diseñan modelos costo-beneficio para determinar si una prueba tienen potencial comercial.  Y en contraste a la duración de cinco años de un subsidio NCI, Canary revisa el suyo anualmente.  "La mayoría de los científicos no están acostumbrados a realizar las cosas de esta manera", dice Martin McIntosh, un gurú bio-informático del Hutchinson Center y miembro del equipo de ovarios de Canary.  "Si algo no está funcionando, Don no teme desconectarlo.  Así que eso les cuesta acostumbrarse a algunos.  Pero definitivamente existe una sensación que estamos yendo a un lugar, que estamos trabajando en este problema de una forma nueva e inteligente".

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